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La concejala de empleo y el alcalde de Nerja se sienten orgullosos de rebajar un 27% (235,92€ al mes) el salario a nerjeños en riesgo de exclusión social

 

Mientras el alcalde gana 72.000 € anuales o los concejales del PP se llevan 160 € en cada Junta de Gobierno Local  por 15 minutos de trabajo

En el año 2012, el Partido Popular de Nerja desarrolló el denominado “Programa Municipal Extraordinario Contra la Exclusión Social”. Desde un primer momento, Izquierda Unida mostró su rechazo a este programa por vulnerar el principio de igualdad y trato discriminatorio incumpliendo los art. 14 y 35 de la Constitución y el Estatuto de los trabajadores, discriminación salarial tipificada como infracción administrativa grave, como corroboraba el acta de una posterior inspección de trabajo, la cual proponía una sanción de 26.250€ y la pérdida de las ayudas en materia de empleo al consistorio nerjeño.

Lo que hicieron Armijo y Nuchi fue utilizar el importe presupuestado para trabajo temporal y, con la excusa de la “exclusión social”, BAJAR LOS SALARIOS EN 235,92€, UN 27,5%, PASANDO A COBRAR 530€, pagas extra incluidas, a la vez que otros trabajadores temporales ejercían las mismas funciones de limpieza y jardinería.

Desde Izquierda Unida, acatamos pero no compartimos la sentencia del Juzgado de lo Social nº 10 de Málaga por injusta, al darse la situación  de indefensión por ser un grupo social desfavorecido y al  miedo instalado entre los trabajadores por la pérdida de derechos y  las sucesivas reformas laborales.

El PP de Armijo, con Nuchi de peón, no es ejemplo de nada y menos en materia laboral, caracterizándose su gestión por la falta de transparencia, la precariedad, contratos a tiempo parcial, el desprestigio de lo público, su privatización (como los servicios de notificación y mantenimiento informático) o el acoso laboral y sindical.

Todas las contrataciones se hacen sin ninguna transparencia  ni control, con la ausencia de informes técnicos o con el apercibimiento de alegalidad en muchos  de los casos, aplicándose  un baremo del año 1995 -con posterior modificación en 1996-, de forma totalmente opaca, y que según el alcalde “a nadie satisface”, salvo a los intereses clientelares del PP y su utilización política,  pues fue el PP hace ya años el que eliminó la mesa de contratación en la que estaban representados todos los sindicatos y partidos.

José Alberto Armijo manifestó hace más de 2 años que la concejala de empleo estaba trabajando en un nuevo sistema de contratación y todavía estamos esperando. Y lo que nos queda.